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Actualizada el 11/03/2008 |
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| Portada >> Cooperación >> Intercambio de personal |
Cuestiones que afectan al intercambio de personal sanitario en la colaboración en los proyectos de cooperación al desarrollo.
Andrés Sempere Gutiérrez
Servicio de Urología
Hospital General Universitario de Murcia
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Introducción: Una de las maneras más efectivas de llevar a cabo la cooperación al desarrollo en el ámbito sanitario es formando, o incrementando la formación, del personal sanitario de los países en vías de desarrollo. Para que esta formación pueda llevarse a cabo la mejor manera es fomentar el intercambio de profesionales norte-sur y sur-norte: favoreciendo el desplazamiento de profesionales sanitarios de países desarrollados que formen a sanitarios de países del sur en su propio medio o facilitando la estancia de profesionales sanitarios de países en vías de desarrollo en países del norte para que reciban la formación fuera de su país. Ambas vías presentan inconvenientes en el momento actual que dificultan la cooperación. Por ello encontramos que, pese a la motivación que se detecta en el personal sanitario especializado que desarrolla sus funciones en España, resulta todavía difícil que se desplace a los países en vías de desarrollo para participar en proyectos de cooperación al desarrollo, especialmente en períodos de tiempo relativamente prolongados. En cambio, es relativamente fácil encontrar personal sanitario no especializado dispuesto a colaborar en proyectos de cooperación en períodos breves y, especialmente, en los meses de vacaciones. De igual forma encontramos que para los profesionales sanitarios de países del sur existen inconvenientes que dificultan su estancia en régimen de formación en España, independientes de la consecución de su financiación (siendo éste otro problema que excede el ámbito de este documento, aunque no puede dejar de mencionarse). Dificultades para el intercambio de profesionales sanitariosLos hechos relatados nos están indicando ya cuáles pueden ser algunas de las razones que dificultan la colaboración del personal sanitario: 1) En los profesionales sanitarios españoles: -Dificultad para aquellos que carecen de un puesto de trabajo fijo: Aquellos que no desempeñan su puesto de trabajo en propiedad (personal interino) suelen ser los más jóvenes, los más motivados hacia la cooperación, aquellos que por tener muy reciente todavía su período formativo están más abiertos a nuevos planteamientos profesionales, y, sin embargo, son los que pueden tener mayores dificultades debido a que la falta de seguridad laboral no facilita su salida del puesto de trabajo que ocupan, aunque sea por períodos muy breves de tiempo, de manera que pudieran retornar con la mínima garantía de volver a disponer de un puesto de trabajo. -Problemas a la hora de obtención de permisos y autorizaciones en el lugar de trabajo: En algunos centros sanitarios es difícil admitir una baja, aún por tiempo breve, dado que la plantilla puede ser muy justa y, al faltar una persona, podrían existir dificultades para que se desempeñe el trabajo. Por este motivo algunos responsables pueden poner trabas para dar permisos a su personal para la colaboración en proyectos. -Escasa o nula valoración de los méritos adquiridos a través de los proyectos de cooperación sanitarios: Cuando un profesional sanitario decide dedicar parte de su vida profesional a la cooperación al desarrollo prácticamente “quema sus naves” ya que en ningún baremo de méritos está contemplado este tiempo de dedicación profesional, por lo que al volver a nuestro país se encuentra en inferioridad de condiciones para optar a cualquier plaza frente a los profesionales que se han quedado aquí. -Diferente consideración según el régimen jurídico: Los profesionales sanitarios desarrollan su trabajo en diferentes regímenes jurídicos (personal estatutario, personal laboral, personal funcionario). En alguna de estas categorías (estatutarios) existen fórmulas que permiten la colaboración de manera parcial y breve o más prolongada, pero, en el caso del personal funcionario no existe esta posibilidad, por lo que debe recurrirse a fórmulas que están al arbitrio de quién puede concederlas (permisos con sueldo, permisos sin sueldo) que en la mayoría de las ocasiones pueden ser incluso gravosas económicamente. -Falta de formación específica sobre cooperación al desarrollo, adquirida durante el período formativo No existe, durante el período formativo de los profesionales sanitarios, ninguna dedicación hacia la cooperación al desarrollo, más que en forma de créditos de libre configuración. Pero incluso así, en escasas ocasiones va dirigida específicamente al ámbito sanitario. Por ello cuando los sanitarios terminan su formación deben acudir a cursos de postgrado específicos, que suelen ser de costo de matrícula elevada, para poder adquirir una formación en este terreno. Esta carencia además impide que se incremente la motivación entre los sanitarios ya que muchos no conocen ni que existe, ni en que consiste, la cooperación al desarrollo. -Carencia de profesionales en España en algunas especialidades: En algunas especialidades médicas existe incluso en nuestro país una falta de personal (por ejemplo en anestesia), en otras son pocos los profesionales capacitados y/o están muy solicitados (por ejemplo en cirugía pediátrica, o personal de enfermería de unidades de cuidados intensivos). Ello origina dificultades prácticas cuando son estos los profesionales solicitados por los países en vías de desarrollo. Si son pocos los profesionales disponibles es necesario conocer quiénes son y no todas las organizaciones están en disposición de obtener esta información y de llegar a todos ellos. -Otras: Las cargas familiares, los problemas derivados de la vivienda, etc... también son razones aducidas en general por los profesionales sanitarios como uno de los principales impedimentos para su estancia en países en vías de desarrollo. 2) En el personal sanitario de países del sur: -Dificultades previas a la formación: El personal sanitario de otras localizaciones puede provenir de una amplia variedad de países donde se hablen distintas lenguas. Ello hace que, parte del período formativo, se consuma en superar las dificultades idiomáticas. El nivel previo de formación puede ser diferente al de nuestro país por lo que, en ocasiones, también es necesario dedicar parte del período formativo a “poner a punto” al discente al mismo nivel de otros compañeros de formación. Estos dos hechos originan una disminución real del tiempo efectivo de formación. -Dificultades burocráticas: A los profesionales médicos no españoles se les exige, para poder recibir formación en la que se incluya contacto con enfermos, la homologación previa de su título, procedimiento laborioso, que se prolonga en el tiempo y que puede resultar incluso costoso económicamente. Algunos centros sanitarios exigen además la contratación de seguros de responsabilidad civil, siendo éste un requisito difícil de cumplimentar para ciudadanos de otros países. No menos complicado resulta en ocasiones la renovación de visados en los nacionales de algunos países. -Obtención de permisos para la realización de estancias Es necesario obtener un permiso del centro en el que se va a recibir la formación y ello depende exclusivamente de la buena voluntad de los responsables del centro. Sería necesario que este procedimiento pudiera estar articulado de una forma reglada, y amparado por una instancia oficial. -Dificultades para la salida de sus países: Algunos países dificultan la salida de profesionales ante la perspectiva de que estos, una vez recibida la formación, no retornen. -Dificultades económicas: El diferente nivel de vida hace que aún cuando se esté disfrutando de una beca, esta siempre sea escasa para sus necesidades, dado que debe hacerse frente a numerosos gastos que no han previsto antes de salir. Ello genera una necesidad económica que, sólo la solidaridad de los compañeros o responsables de la formación parecen solventar. Soluciones necesariasLas soluciones necesarias deben adoptarse en las dos facetas del problema: para los sanitarios españoles y para los no españoles. 1) Para los profesionales sanitarios españoles: Incluir en los baremos de valoración de méritos la estancia en países en vías de desarrollo en programas o proyectos de cooperación. Disponer de una fórmula que permita garantizar mínimamente el retorno a un puesto de trabajo al personal interino ya sea a través de la valoración de la cooperación al desarrollo en las bolsas de trabajo, ya sea manteniendo el puesto de trabajo cuando la estancia sea de corta duración (inferior a los seis meses). Regular que la solicitud y obtención de permisos para realizar proyectos de cooperación al desarrollo dependa de una instancia única con unos criterios claros y objetivos para desterrar la arbitrariedad en la concesión de permisos y autorizaciones. Igualar la consideración de los profesionales sanitarios, independientemente de su régimen jurídico, para permitir su colaboración en proyectos de cooperación. Fomentar la inclusión en los planes de estudio universitarios de la cooperación al desarrollo en el ámbito sanitario Crear una base de datos de profesionales con disposición a colaborar en proyectos de cooperación al desarrollo. Fomentar el intercambio de esta información, con salvaguarda de la protección de datos personales, entre todos aquellos que puedan estar interesados en conocerlos (ONGs, instituciones sanitarias, universidades, autoridades sanitarias). Realizar campañas de información periódicas en las que se informe a los profesionales sanitarios de la posibilidad de colaborar y realizar cooperación al desarrollo. Crear un medio a través del cual puedan hacerse llegar a los profesionales sanitarios de una manera directa, y sin intermediarios, las ofertas para trabajar en proyectos de cooperación al desarrollo. Articular un sistema de ayudas sociales para aquellos profesionales que se desplacen temporalmente a países en vías de desarrollo, para que puedan hacer frente a los gastos derivados de cargas familiares, vivienda. Fomentar los convenios marco entre instituciones sanitarias de nuestro país e instituciones sanitarias de países del sur que doten de marco legal al intercambio de profesionales 2) Para el personal sanitario de países del sur: Disponer, al conceder cualquier ayuda o beca, de la previsión de un período previo en la formación, incluido en la dotación de la ayuda o beca, destinado a subsanar las carencias idiomáticas y previas de formación sanitaria. Articular un mecanismo rápido de homologación de títulos para los profesionales en formación. Dispensar de este requisito cuando la estancia para la formación sea inferior al año. Eximir de requisitos como el seguro de responsabilidad civil al personal sanitario en formación de países del sur. En última instancia que sean las autoridades sanitarias las que cubran los posibles riesgos. Agilizar la concesión de visados para los profesionales sanitarios en formación. Regular que la solicitud y obtención de permisos para realizar estancias en régimen de formación de sanitarios de países en vías de desarrollo dependa de una instancia única con unos criterios claros y objetivos. Incrementar la dotación de la cuantía económica de las becas y ayudas de formación. Agilizar su cobro. Proporcionar un sistema de alojamiento gratuito o de bajo coste destinado a personal sanitario de países en vías de desarrollo en formación. Fomentar los convenios marco entre instituciones sanitarias de nuestro país e instituciones sanitarias de países del sur que doten de marco legal al intercambio de profesionales ConclusiónEl intercambio de profesionales sanitarios entre países del norte y países del sur se vería favorecido con la adopción de las medidas propuestas. Algunas de ellas no implican coste económico alguno y son de alta efectividad. Serían además bien vistas por la ciudadanía y favorablemente aceptadas por los profesionales. Es importante dotar de mecanismos regulados normativamente que favorezcan este intercambio como mejor manera de evitar depender de la buena voluntad de los responsables que existan en cada momento, y evitar cualquier atisbo de arbitrariedad.
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